Leo me hizo el amor cuatro veces esa noche, hasta que no aguante más. Me preguntaba de dónde venía ese fuego que me recordaba a los viejos tiempos. Tiempos que sabía que se habían ido para siempre.
Para mi sorpresa, cuando desperté Leo estaba acostado a mi lado, las lágrimas llenaron mis ojos y quería llorar; hubo un tiempo en que me despertaba con esta imagen de él todas las mañanas antes de salir a correr. El destino había arruinado mi vida por completo y dudaba si alguna vez volvería a ser v