Susana y Héctor mantuvieron una relación normal.
Durante dos meses se vieron unas cinco o seis veces, ambos sentían que eran muy compatibles.
En un abrir y cerrar de ojos llegó mediados de noviembre, pleno otoño.
A las cuatro de la tarde, Susana recibió una llamada de Héctor invitándola a tomar café.
Se sorprendió, porque ayer habían ido juntos al cine, pero ella no era de las que aguafiestas. Justo tenía tiempo libre así que fue en auto.
A las cuatro y media llegó al café, Héctor ya había llega