Álvaro sacó su teléfono, lo pensó, pero al final no marcó.
Le ordenó al chofer:
—Vámonos.
El chofer sabía que estaba de mal humor, asintió y justo cuando iba a encender el auto, del apartamento salieron una figura grande y una pequeña, no eran otros sino Susana y Jazmín.
Jazmín tenía clases, mañana tenía una manualidad y le faltaban materiales. Susana la llevaba a comprarlos.
La pequeña tenía el cabello recogido en dos colitas, iba de la mano de su mamá dando saltitos al caminar. Era evidente qu