Al día siguiente, en la oficina presidencial de Grupo Innovar.
Damián estaba sentado en su despacho, con un cigarrillo entre los dedos, fumando lentamente.
Una tenue espiral de humo azulado ascendía mientras esperaba a alguien.
Milena abrió la puerta e hizo pasar a Emiliano.
Emiliano era un experto en leer situaciones. Con solo mirar la expresión de Damián, supo que se trataba de algo importante, pero contuvo su curiosidad. Se sentó en el sofá con aire despreocupado:
— ¿En qué puedo ayudarle, se