Damián se acercó a su lado.
Aitana dijo suavemente: —Está nevando mucho. En Palmas Doradas no nieva.
Hacía tiempo que no conversaban así. Damián sintió ternura: —En Palmas Doradas solo nieva a finales de diciembre. En unas semanas, te acompañaré a la montaña para ver la nieve.
Aitana no respondió, solo lo miró de lado.
Damián le entregó el permiso: —El señor Ruiz lo firmó.
Aitana lo tomó, lo revisó y dijo: —Gracias por lo de esta noche.
Damián quería decir "somos esposos", pero sabía que Aitana