Chloe Donovan
El salón de la mansión Blackwood se había convertido en el cuartel general de lo que yo llamaba "La Tregua de los Amantes". Si alguien hubiera entrado hace tres meses, habría encontrado armas sobre la mesa y mapas de rutas comerciales. Hoy, lo único que se encontraba eran catálogos de pastelería francesa y una montaña de sobres color crema.
La escena era casi idílica, si ignorábamos el hecho de que todos éramos personas con un historial de violencia bastante cuestionable. Mi herma