Lady Caroline respiró hondo encontrándose en la elegante habitación de esa casa, su corazón acelerado mientras se ajustaba la peluca oscura y la chaqueta larga, varonil, que había tomado "prestada" en la casa de Yurina.
¡Ella no podía quedarse esperando nada!
Lady Caroline con su corazón acelerado, sabía que tenía que actuar.
Con pasos sigilosos caminaba por el largo pasillo.
Antes de llegar a la sala de estar, pasó por la habitación privada de esa Reina Maitana, misma que comprobó