Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor la mañana Walker ingresaba a la clínica, después de haber pasado toda la noche en vela pensando qué demonios hacer. Con pesar opto por desconectarla.
— Buenos días señor Walker. Lo saluda el médico.
— ¿Cómo amaneció esta mañana?
— Igual que ayer, no hay ningún cambio en su cerebro. ¡Lo siento!
— Entonces, yo… lo autorizo.<







