El desayuno que Chloe les prepara es tan delicioso como de costumbre y Evelyn se relame los labios cuando termina el postre.
Wilhelm, a su lado, se ríe suavemente.
—Tienes algo de chocolate en la barbilla —dice y Evelyn se queda quita mientras él pasa una servilleta con suavidad por sobre su piel.
Evelyn, sin poder evitarlo, se estira hacia Wilhelm y deposita un suave beso en sus labios. Wilhelm parece complacido y se termina su café sin problemas.
—¿Pintarás algo hoy?
—Tengo un par de pedidos