—¿Bueno? —Liana contesta al tercer timbre —. ¿Es acaso Evelyn Taylor, la chica que se hace llamar mí mejor amiga pero que no me ha llamado en casi tres días?
—Liana…
—¡No! Yo sé que tienes un suggar daddy ahí contigo y que tienes que complacerlo carnalmente para poder darte tus lujos, ¡pero yo soy tu mejor amiga! ¿Sabes que hice para vengarme? Me gaste una buena cantidad de billetes de tu hombre, con la tarjeta que él me dio en forma de sacrificio, y no me arrepiento de nada.
Evelyn se queda en