25. Final
«—¡Habla! ¡Maldita zorra mal agradecida! —gritó George Davis, colérico. El hombre mayor avanzó dos pasos y tomó a Mary por el cabello, apretando su mano en un puño. El dolor agudo hizo gritar a la mujer, a pesar de que ella hacía todo lo posible por quitarse de encima al hombre que la agredía violentamente.
George Davis empujó su cuerpo contra el escritorio, y, la mano que antes sostenía su cabello se dirigió a su garganta. Mary lo observó con pánico, sus manos intentaron abofetear el rostro