20. La felicidad dura poco
¿Los días eran cada vez más soleados o Mary veía la vida con más optimismo?
La asistente de la Gerencia de Marketing Digital había gozado de una semana tranquila y repleta de plenitud. Dicha calma la había hecho confiarse un poco de más. Ella bajó la guardia, lo que eventualmente se convertiría en su más grande error.
Mary supo que los días felices habían acabado cuando el señor White abandonó la oficina de su jefe —como cada tarde desde hace una semana— y ambos hombres se despidieron con un ap