Mundo ficciónIniciar sesión—Mary, ¿ya saldrás a almorzar? Yo invito —Emma tomó asiento sobre el escritorio de su colega y llevó el bolígrafo que sostenía a su boca—. Es cierre de mes y todos en el departamento andan vueltos unas fieras.
Mary apartó la mirada de la pantalla de su computadora y la observó con una ceja elevada.
—¿Y tú? ¿Por qué pareces tan tranquila?
—Yo soy una humilde secretaria —dijo y esbozó una sonrisa listilla—. No me pagan lo suficiente como para acabar con mi es







