Se acaban de cumplir las 48 horas y nos dirigimos junto a Kate y el neurólogo de mi esposo a despertarlo, aunque si soy honesta no quería hacerlo, tenía mucho miedo de enfrentar la realidad, ¿qué haría si mi esposo tenía daños irreversibles a su cerebro?
—abrace a Emily porque se estaba quedando atrás, cuñada, debes tener fe, cuando llegamos a la puerta de la habitación ella se quedó el shock, pensé que tendría que cargarla, pero después reaccionó y entró.
—era la primera vez que lo veía de