Me desperté para ir a trabajar como todos los días, aunque tenía un dolor de cabeza horrible, con el cual vengo lidiando desde hace algunos meses, creo que los analgésicos no me están haciendo efecto. Pero no había querido decirle nada a Emily, aunque mi humor había cambiado mucho y había tenido varias peleas con ella a causa de eso, pero mi mujer tenía muchas preocupaciones con los niños del orfanato como para sumarle una más. La vi dormida en la cama y sonreí porque es la mejor esposa que pud