Tenía mucha ira contenida, quería golpear, gritar, hacer algo para sacarla, pero no podía hacer nada más porque estoy postrada, así que cuando Amanda me arregló para dormir, comencé a pensar en que tenía que hacer un cambio definitivo en mi vida y debía conversar por lo más básico. Eso es por alejar todo lo que no me sume y lo segundo sería hacerle una encerrona a mi marido, porque le mostraré que a mí no me puede ignorar y con ese pensamiento me quedé dormida. Desperté muy temprano y le pedí a