Las miradas gris y verde se cruzaron, Nathan no podía evitar ir de los rosados y carnosos labios de Jade y así verdes ojos una y otra vez, ella lo tenía furioso, verla cenar con el soltero más codiciado de Italia lo ponía demasiado celoso, pero se negaba a darle más importante, él era un Castrioli, no se iba a permitir a andar con sentimentalismos
— Tus advertencias me importan un carajo, soy una mujer soltera que puede salir a cenar, comer o a cualquier otro lado con un hombre, mucho más si es