Emma se miró al espejo de su baño, complacida con la mascarilla de arcilla verde que cubría su rostro. Cada detalle en su espacioso departamento reflejaba la elegancia que la rodeaba: desde los mármoles italianos hasta los finos acabados en tonos beige y oro que adornaban las paredes. El suave aroma de una vela de jazmín y sándalo flotaba en el aire mientras la música clásica llenaba el espacio con tranquilidad.
Vestida con una bata de spa blanca impecable y zapatillas de terciopelo, Emma dejó