Gianna.
De camino al hospital, había tomado una decisión importante para mí. No sé si es un poco arriesgado o tal vez es muy inmaduro, pero no me importaba, igualmente, quería hacerlo.
Hablar con Thomas anoche, me abrió un poco los ojos para las cosas que quería hacer. No puedo tener a mi corazón en una montaña rusa porque no es sano para mi hijo, ver a su madre mal.
Tiene cinco años, pero sabe qué me pasan cosas.
Le entregaría la carta de renuncia a la abuela cuando la viera. La había escrito