Un minuto más para confiar.
Mikhail.
La puerta es abierta con cuidado y finjo estar dormido, para no tener que escuchar a alguien discutir por no darle la razón.
—Al parecer estás dormido —la escuché murmurar—. Bueno, esperaré a que despierte. Espero no asustarlo.
Escucho el sonido del sofá y después las voces de varias personas en un vídeo.
No podía levantarme porque tenía una pierna enyesada y solo quería ver si Gianna hablaría algo sobre mí.
—Tengo hambre. Es increíble que viva con hambre ah