No todo es malo para mí... Creo.
Gianna.
Me gustaba lo que estaba sucediendo ahora. Tenía una persona que le respondía a Mikhail de la misma manera que él quería hacerlo conmigo.
No necesitaba que me defendiera porque claramente yo podía hacerlo, pero se sentía bien ver qué se quedaba callado y no decía nada, cuando Thomas, se ponía de mi lado y le daba sutilmente unas patadas.
—¿Estás saliendo con alguien estando casada, Gianna? —la voz de sorpresa de Natasha, me hizo sonreír—. Eres increíble…