Casa de Gianna.
Mikhail.
Habíamos llegado a su casa, una hora después, necesitaba revisar que ella estuviera bien y por esa razón, llamé a un doctor, que me recomendó el detective. No estaba confiando en nadie y para mí, todos eran sospechosos. Mi cabeza era un charco de agua con todos mis recuerdos.
No había información sobre nada.
Gia solo tuvo pequeños rasguños y un gran susto. Así que pasamos el resto del día juntos, hasta ir por Alek. El doctor nos haría un informe para poner la denuncia m