Un día dejará de doler y será una realidad.
Mikhail.
Le había costado demasiado poder conciliar el sueño, lloraba porque quería el biberón de chocolate, cuando más temprano había pedido de vainilla. Yo me fui porque en palabras muy sutiles, Gianna mee dijo que debían dormir. Mi nuevo departamento estaba cerca del de ellos. Lo compré al enterarme de su dirección y de esa manera, mi desespero y ansiedad, al estar lejos de los dos, la controlaba.
Estaba cansado, pero quería estar con ellos.
Hoy po