¿Acaso te duele?
Gianna.
Fui a buscar a Alek, que se emocionó al verme y me di cuenta de lo ausente que había estado en su vida, estos últimos días. Me dolía el pensar que él se quedaba dormido esperándome, ni siquiera lograba llevarlo al kínder.
Tenía que alejarme de ellos.
Estaba regresando el tiempo y estaba actuando como hace cinco años. Me dejé llevar y me enamoré.
—Papá necesita un doctor siempre, ¿verdad, mami? —pregunta Alek, mientras le cambio la ropa—. Mi amiguito dice que su papá es