Respira y olvida cosas…
Gianna.
Mi asistente y compañero de trabajo, había estado enfermo y hoy regresó a la oficina. Estuvimos hablando algunas veces sobre su salud y algunas cosas sobre la vida. Le di algunos consejos sobre medicamentos que se podía tomar, ya qué en los últimos cinco años, he estado cuidando atentamente a Alek.
—Deja de desvariar, por Dios. El enfermo soy yo. El nuevo director no me soporta. Él claramente me dijo que odia tenerme en la oficina. No entiendo tus ganas tontas de