Me desperte sobresaltada, soltando un respiro de alivio. Dios mio… fue … fue tan real, aun estoy sudando y…maldita sea, estoy excitada.
Pero fue solo una pesadilla, sí. Solo fue eso.
Aun puedo sentir el miedo frio que me calo los huesos, la mirada furiosa de Sam, su decepción en sus ojos, ¿es esto acaso una advertencia? Si es asi, Sam me odiara para toda la vida.
Preferi sacar esas ideas de mi cabeza, tenia que tranquilizarme. Olivia ya estaba por pasar por mi.
Eran casi las ocho de la noche