POV JARETH
No podia borrar la sonrisa de mi rostro, aún sentía las ganas de volver a follarmela. Dios…fue la maldita noche mas emocionante de mi vida.
Ninguna mujer me había puesto a dudar de mi, su desafío me excita tanto que me provoca seguir sometiendola a mi. Isabel se ha convertido en una exquisita obsesión que no estoy dispuesto a compartir.
No puedo dejar de mirarla. Es hermosisima cuando duerme y no pude evitar aprisionar sus muñecas con mis esposas, eso me vuelve loco. Escucharla gem