6. Eres su amigo.
Valeria
—Rodrigo... —murmuré asombrada.
Él me observaba como si estuviera viendo un fantasma.
—Valeria ¿qué haces aquí?
—Vivo aquí ahora —respondí, tomando distancia.
—Tenía tiempo sin verte.
—Sí, mucho tiempo.
Su mirada me recorrió con una intensidad que me incomodó.
—¿Te quedaste definitivamente en la capital?
—No. Es temporal. Mi vida está en la comarca.
—¿Y el pequeño? ¿Como se encuentra? Me imagino que ya grande.
—Tiene cinco años. Está enorme.
Intenté despedirme.
—Debo irme. Se me hace ta