32. Enamorado de ella.
Emir
La reunión comenzó. Asigné los nuevos puestos y anuncié quiénes serían despedidos por su bajo rendimiento. Algunos, en lugar de trabajar, pasaban más tiempo chismeando que atendiendo a los clientes, y eso era algo que no estaba dispuesto a tolerar.
Había convocado a todos los colaboradores, asociados y empleados del hotel. Era momento de hacer cambios, habría ascensos, pero también despedidos. Las liquidaciones ya estaban preparadas.
Los murmullos no tardaron en llenar la sala.
Noté a Vale