23. Capítulo
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Las horas pasaron lentamente, el tiempo se le hizo eterno a Nickolas haciendo que su ansiedad aumentara. No podía dejar de mirar la sala de emergencia a cada dos minutos esperando ver salir al doctor. Siquiera se había movido de allí aunque su estómago gruñó reclamando por comida, lo ignoró alegando que luego iría a la cafetería por algo de cenar. En ese instante lo que único que le importaba era saber cómo estaba Madison.
Verla desplomarse en sus brazos fue la experiencia más desagradab