17. Capítulo
—Me cuidas...
—¿Eh? No te haré acaso, ya sé que solamente está soltando tonterías porque te sientes enfermo —declaró bufando.
El sonrió.
—Puede que me sienta demasiado mal, pero no estoy loco, tampoco he perdido la cabeza ni siquiera tengo amnesia —le expresó con lentitud.
A lo que que ella sonrió de nuevo.
—Ya que eres tan consciente de que te estoy cuidando, me agradeces luego —apuntó.
—Gracias, Madison —expresó.
Luego se quedó en silencio, y regresó a lo mismo, a los quejidos. En seri