Había hecho tantas cosas de las cuales no me arrepentía y todo para tenerla aquí y ahora. Acurrucada junto al pequeño niño que se aferraba a su cuerpo mientras descansaba en una cama del segundo piso de mi mansión.
Definitivamente no era algo que había estado considerando a largo plazo.
Pero de una forma u otra la sensación me dio cierta calidez con la cual fue difícil luchar.
Soltando un suspiro suave y lento me di la vuelta y salí de la habitación cerrando la puerta detrás de mí con cuidad