Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo veintidós
Dobla hacia un gigantesco centro comercial —Si claro, lo que tu digas mi irresistible. Ya llegamos asi que ve quitándote ese cinturón —él busca un estacionamiento y se parquea como todo un profecional, apaga el motor y desbloquea el bonito auto—a comer helado—mis ojos brillan con intensidad y desbloqueo rápido el cinturón.
Baja del auto y su teléfono suena, lo tomo, Amir abre







