POV de Bailey
—¿Qué quería Glinda? —Mi voz salió como un susurro, delgada y quebrada, como si hubiera estado gritando durante horas aunque apenas había hablado en todo el día.
Mira no respondió de inmediato. Se quedó parada en el oscuro estacionamiento, tazas de café en ambas manos, el cabello rosa cayendo sobre su cara, y me miró como si estuviera decidiendo si decirme la verdad o protegerme de ella.
—Siéntate —dijo finalmente.
—No quiero sentarme.
—Bailey. Siéntate.
Me agarró el brazo y me ja