Punto de vista de Lauren.
Vivian ya llevaba diez minutos de retraso.
Me senté junto a la ventana de la esquina del restaurante, observando el bullicio de la calle frente a mí. Tamborileaba con el dedo en mi taza de café con leche mientras la camarera se acercaba por tercera vez preguntando si mi invitada aún no había llegado. La despedí amablemente, forzando una sonrisa aunque los nervios me hacían temblar.
En cuanto vi el coche de Vivian entrar por la puerta de cristal, solté un breve suspiro