Punto de vista de Ezekiel:
Llegué antes de lo previsto.
Lo primero que me recibió fue el silencio: ni pasos, ni la suave música que llegaba desde la sala, ni rastro de Lauren, ni siquiera de mi hermano. Las criadas estaban allí, así que las saludé con un asentimiento antes de subir las escaleras con la mente apesadumbrada.
Finalmente me instalé en mi habitación, me aflojé los gemelos y me senté al borde de la cama. El viaje me había agotado más de lo que esperaba. La reunión, la conversación...