Punto de vista de Lauren:
La noche transcurrió lentamente, con una tortura que me impedía dormir. No era solo ruido; se sentía como una guerra: sus fuertes gemidos, su risa estridente y los golpes rítmicos en la pared. Cada sonido resonaba como puñaladas en mis oídos y me quemaba. Me revolvía en la cama, me tapaba la cabeza con la almohada, pero no servía de nada. En cambio, sentía como si estuvieran teniendo sexo dentro de mi cráneo.
Al amanecer, tenía los ojos hinchados, oscuros y abultados,