Capítulo 28 Aléjate de ella.
_ Calmate hijo... _ dijo con su voz apenas audible sobre el murmullo distante de la fiesta en la sala_ no hagas nada de lo que después te arrepientas, sabías que esto tarde o temprano iba a suceder.
El la miró y apretó los labios sus hermosos ojos azules estaban encendidos por la furia y los celos.
_ ¡Ese hombre no es para ella! _ le respondió por lo bajo _ ¿O vas a creer que un millonario como él realmente se va a enamorar de una chica pobre? ¡Por favor!
_ Aidan, no dejes que el despecho