Capítulo 57 — Discúlpame, tiranosaurio.
[Alex]
—Ya... Ya, tranquila... Estoy aquí, Liv... ¿Estás bien? —Le pregunto en voz baja mientras sentía cómo sus delgados brazos se aferraban a mi cuerpo, temiendo soltarse, sintiendo cómo su cuerpo temblaba en mis brazos.
—No, no estoy bien, Alex... ¿Por qué siempre me pasa lo mismo? —Pregunta, su voz entrecortada por los sollozos. Suelto un largo suspiro y la aprieto más fuerte, como si eso me permitiera protegerla de cualquier cosa que pudiera amenazarla.
En ese abrazo, sentía que había gana