¿Qué hago aquí?
Esto es tan incómodo. Si Alex no está, no tiene sentido que me quede aquí. Además, su novia está sentada a mi lado y ella no sabe que Alex y yo... Dios mío, qué bajo he caído.
Para empeorar aún más la situación, la madre de Alex estaba sentada frente a nosotras con una taza de té que le había preparado Micaela, quien me había ofrecido una a mí, pero yo me había negado. Apenas podía respirar correctamente.
Me siento tan incómoda.
—Ehh... Señora Green, creo que debería retirar