Capítulo 13 — Dios... ¿Qué hice?
Definitivamente no debí ir a ese bar.
Debí hacerle caso a mi conciencia y regresar a casa, así nada de esto estaría pasando. No me habría acostado con un desconocido, no estaría de los nervios todos los días, mi corazón no se volvería loco cada vez que lo viera y definitivamente no habría pagado mi rabia interna conmigo misma con alguien que era el único sustento de su familia, según me había dicho mi padre.
Definitivamente me sentiría menos basura.
Todo esto gracias a una decepción amorosa que