Al llegar el día siguiente, Noah realizó su típica rutina mañanera a la hora de levantarse, se duchó, se cepilló y pidió el servicio a la habitación una vez más ya que no tenía muchas ganas de salir sin desayuno. Mientras esperaba el servicio llegó el mensaje de Isabelle que había estado también esperando.
Isabelle: Buenos días Noah, aquí tienes la ubicación del apartamento, nos vemos allí en una hora.
Isabelle ha compartido su ubicación.
Noah leyó el mensaje y procedió a continuar revisando su