La formación emitía un aura espeluznante, dentro de la cual Waleria se encontró incapaz de ejercer su poder de Camino. Su incapacidad para utilizar su poder la hacía vulnerable incluso ante una potencia de grado Caelum Acme, que ahora podría matarla fácilmente.
Miró a James, con un toque de culpabilidad en el rostro, y dijo: "Siento haberte metido en esto".
James tenía una expresión igualmente grave mientras contemplaba su huida. No podía permitirse morir aquí. Aún le quedaba mucho por hacer.