Waleria atacó la formación de la cordillera. Su poder era inmenso, y la fuerza que emanaba de su palma arrasó el cuerpo celestial. Su potente energía seguía expandiéndose, reduciendo a escombros todo lo que encontraba a su paso. Un palacio negro flotaba en la expansión estrellada. Este palacio negro parecía estar forjado de oro negro, emitiendo un brillo oscuro.
"Waleria Zavee, has llegado", resonó una voz desde lo más profundo del palacio negro. Tras las palabras, un haz de luz negra surgió de