El hombre de túnica negra se llamaba el Demonio Devorador. No era exactamente un ser vivo, sino más bien un ser que se encontraba en la frontera entre la vida y la muerte.
El Demonio Devorador confiaba en poder matar a todo el mundo, ya que la competencia duraba treinta mil años. En este periodo, ninguna de las potencias del Monte Caos podría entrar en el Reino Antiguo. Estaba seguro de que podría aniquilar a las criaturas que entraran en las Islas del Cielo antes del final de la competencia.