Sophie estaba sentada en una roca en la cima de la montaña.
Hoy llevaba un largo vestido morado, y su larga melena negra se mecía con la brisa.
Miraba a lo lejos, y su hermoso rostro mostraba un indicio de tristeza.
James se acercó y la llamó: "Señorita Sophie".
Sophie se recompuso, se levantó abruptamente y se giró hacia James. Le preguntó: "¿Qué haces aquí?".
James respondió: "Ya he conseguido la Espada Divina de Crepe Myrtle. Sólo me falta el Sello Imperial de Jade de Sangria. He venido