Quincey no podía entender lo que había pasado. No solo eso, sino que nadie más lo entendía tampoco. Sin embargo, como acababan de escapar por muy poco de una muerte segura, no podían preocuparse menos de los detalles.
Aunque al principio del Gran Torneo había unos cien mil participantes, un tercio había perecido. Los supervivientes se reunieron fuera del Monte Walvern para que el torneo llegará a su fin. Una vez que apareciera el pasadizo, regresarían inmediatamente a la Secta de la Divinidad.