“¿E-Eres un demonio?”.
Los ojos de Miguel se abrieron como platos y su rostro se llenó de pánico.
James dijo con calma: “No importa lo que soy. Te estoy dando una oportunidad más. Si no respondes, te dejaré sentir toda la fuerza de mi ira”.
La Energía Demoníaca se filtró desde el loto negro y envolvió a Miguel.
Miguel estaba completamente horrizado. Sabía que moriría si se negaba a hablar.
Estaba aterrorizado. Ante la muerte, sus instintos de supervivencia se activaron.
“N-No me mates. Re