Cuando James apareció por primera vez, la Deidad Omnisciente no lo sintió.
Ahora, podía sentirlo.
El aura de James era diferente a la anterior. En este momento, su aura estaba contenida. Solo se podía detectar su suave respiración, no la ondulación de su Energía Verdadera. En un instante, se dio cuenta de que James lo había logrado.
La Deidad Omnisciente se puso de pie conmocionado. Fijó su mirada en James.
“Ujum”. James asintió ligeramente con la cabeza.
La Deidad Omnisciente respiró hondo