Mirando al Matadragones de dos metros de largo brillando con una luz dorada, James pudo sentir el enorme poder que irradiaba la espada mientras se acercaba.
Mientras extendía la mano para agarrar la espada...
“¡Es mía!”.
Un rugido ensordecedor vino de lejos.
Irradiando un aura poderosa, Cielo cargó hacia él a la velocidad del rayo. En un abrir y cerrar de ojos, apareció donde se encontraba James.
Callan dio un paso adelante y bloqueó el camino de Cielo, y los dos chocaron.
Dado que C